Oct 4

¡Salut salut! ¿Tout va bien?

Hoy, un jueguito muy simpático de ArmorGames, al que personalmente le perdí toda la simpatía después de fracasar repetidamente en el mismo nivel durante casi media hora.

LightBot te pone en control de un robitito, cuyo propósito existencial es prender de amarillo todos los casilleros azules del tablero (pura trascendencia, el juego). El toque original está en el método: el control del robot no se ejerce directamente, sino que hay que diseñar una secuencia de instrucciones (avanzar/saltar/girar/prender casillero) que, al ser ejecutada desde cero, resuelva en un solo tirón todo el nivel.

Esperá, no te apures a criticar — se complica. Sucede que hay un límite de instrucciones que el robot puede recordar. Los niveles se van complicando rápidamente, y pronto ese límite te impide crear una sola secuencia que prenda todos los casilleros. Entonces, es necesario encontrar patrones de instrucciones que se repitan, para encerrarlos en funciones (se pueden crear hasta 2) y usarlas reiteradamente. Quizás mi explicación no se entiende (no soy muy didáctico), pero en el juego se ve bien claro. ¡Probalo!

Saludos.

Edit> a modo de posdata, después de escribir el post volví al juego y lo terminé. JA.

Oct 1

Uuuuh, ¿cómo andan tanto tiempo? ¿Bien? Yo también. Vivo, extrañando escribir, y con alguito nuevo para Ochenta Centavos.

Hoy, un pequeño artículo sobre paradojas, y en particular (no podía faltar) un problemita matemático clásico, la Paradoja de Russell. Como soy re piola, puse una paradoja en el título, que si todavía no viste ya vas a ver en el transcurso del post.

Antes que nada, una definición. Una paradoja es una proposición o un conjunto de proposiciones aparentemente inofensivas, que llevan a una contradicción o a un razonamiento circular; o por el contrario, una afirmación que desafía la intuición pero es lógicamente verdadera. O sea, una cagada.

Como anticipé, el título de este post es un ejemplo perfecto de lo primero. Miralo fuerte. Suponiendo que es verdad, entonces miente, no está diciendo la verdad, con lo cual sería mentira que miente, es decir estaría diciendo la verdad, por tanto estaría mintiendo… ¿duh?

¿Curioso, eh? Paradojas con nombre y apellido hay muchas, pero antes de ver más, una pequeña pausa para examinar más este primer ejemplo: un tal Patrick Hughes, que interesantemente no es ni filósofo ni matemático, sino artista, definió tres características de las paradojas de este tipo que me parece simpático rescatar:

  1. Auto-referencia: este título miente se refiere a sí mismo, y eso causa la circularidad.
  2. Contradicción: dar valor verdadero a un argumento que se se propone mentiroso a sí mismo, es contradictorio.
  3. Regresión infinita (que dicho así suena bárbaro): la deducción que surge de analizar esta paradoja eventualmente vuelve sobre el punto de partida, haciéndose infinito el razonamiento. Es lo que comenté antes sobre razonamientos circulares, y se bien claro en el párrafo anterior, en este título miente.

¡En fin! Suficiente introducción. Hora de ensuciarse las manos con algunas paradojas interesantes! Por esta vez van a ser sólo dos, pero prometo más en un post próximo si éste gusta.

1. La Paradoja del Bebedor ▼

2. La Paradoja de Russell ▼

Interesantes, ¿no? Más paradojas en un futuro. Saludos!

Sep 5
(Este post es contribución de Manu)

Hola!
Hoy vengo con un problema que se me ocurrió el otro día. Involucra matemática y literatura, así que parece ideal para éste blog :). Para los que no leyeron “La Biblioteca de Babel” de Borges, estoy hablando de un cuento que pueden encontrar en el libro ‘Ficciones’. En él, el amigo Jorge Luis nos cuenta sobre una biblioteca que contiene todos los libros posibles, o algo así (ya vamos a ver). Les copio un fragmento del cuento que define muy precisamente lo que estoy diciendo:

[La Biblioteca] se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal. [...] Cada anaquel encierra treinta y dos libros de formato uniforme; cada libro es de cuatrocientas diez páginas; cada página, de cuarenta renglones; cada renglón, de ochenta letras de color negro. [Los libros] no contienen guarismos o mayúsculas. La puntuación ha sido limitada al la coma y al punto. Esos dos signos, el espacio y las veintidós letras del alfabeto son los veinticinco símbolos [que se usan]. No hay en la vasta Biblioteca, dos libros idénticos. La Biblioteca es total, sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Basta que un libro sea posible para que exista. Sólo está excluido lo imposible.

Bien, de paso les recomiendo leer (o releer) el cuento entero en
este link porque realmente vale la pena.

Bueno, acá va la pregunta, el problema para pensar:

Sabemos que la Biblioteca tiene todas las combinaciones posibles de 25 símbolos que entren en 410 páginas, de 40 renglones cada una, de 80 letras cada uno. Entonces, la fácil:

¿Cuántos libros hay?

Solución 1 ▼

Ahora, también sabemos que hay 20 anaqueles por hexágono. Suponiendo que en cada anaquel entran 32 libros. ¿Se podrán acomodar todos los libros de la Biblioteca en dichos anaqueles? Si sobran, cuántos sobran? Si no sobran, se puede acomodar dicha cantidad de anaqueles de modo que no hayan en ningún hexágono anaqueles vacíos? Hay mucho para pensar, vamos!

Solución 2 ▼

Ago 14
Lumisonic
icon1 Por Santi | icon2 El Mundo | icon4 08 14th, 2008 | icon3 10 Comentarios »

Hola hola! Cómo va eso? Imagino que bien, ganó Argentina, ganó Boca, yo ayer no tuve clases… no tenés razones para no estar contento. Contento como estás, entonces, querrás saber qué es Lumisonic. No te preocupes, justo pensaba contarlo!

Lumisonic, un invento del Dr. Mick Grierson, de la University of London (Iuniversiti ovf London), es un software que, teóricamente, permitiría a personas sordas desarrollar la habilidad de “leer” los sonidos. Ya te estoy escuchando: ¿cómo caraj…? — bancá. A eso vamos.

El programa capta ondas sonoras y las traduce, en tiempo real, a representaciones visuales con la forma de círculos concéntricos. Esto es, genera imágenes a partir de los sonidos al mismo ritmo al que se escuchan, permitiendo a una persona (con entrenamiento, claro) aprender a interpretar la salida gráfica.

El sonido puede provenir tanto de un micrófono como de una fuente digital (una pista de audio, por ejemplo), y además vienen incluidas herramientas para grabar y editar sonidos de manera visual.

Todo esto no se queda en la teoría: ya se están realizando en el Reino Unido experimentos con personas sordas y la ayuda de instrumentos musicales. Al presentárselo a un grupo de chicos de la escuela Frank Barnes, sólo les tomó unos minutos empezar a aplaudir e incluso cantar (aunque yo al recital de ellos no iría) probando las reacciones de Lumisonic, así como jugar con los instrumentos a raíz de las imágenes generadas. La salida visual del programa les permite, en palabras de un joven parcialmente sordo, interactuar con los sonidos y la música de una forma totalmente nueva.

Hay gente inteligente en este mundo, no me vengan.

Fuentes: BBC Tech 13/08/08, “Helping the deaf to ’see sound’”.

Ago 12

Wazá!

Ayer dando vueltas inútilmente por la internés, me encontré con El Señor Enviñetado, un comic de un humor para todos los gustos. Por momentos pavo, por momentos astuto, a veces con mensaje, qué se yo… me divertí un montón (y vi como 25 tiras) así que les dejo el dato.

El Señor Enviñetado - Otra

Saludos!

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