Allô! Cómo anda eso? Espero que bien.
Uno diría que, teniendo a lo sumo 5 o 6 lectores, tendría que procurar postear cosas interesantes. Bueno, no: hoy salgo con otra reflexión, inspirada inadvertidamente por mi co-blogger cordobesa Flor. No te quedes pensando, Flor, esto no es para vos especialmente: mi mente no sabe manejar derecho y termina pensando lo que se le canta, a raíz de cualquier cosa. En fin!
Es curioso como, si le alcanzás un lápiz y una hoja a un nene y le pedís que dibuje algo, el chico se va a sentar y te va a hacer un dibujo. Perá, ¿porqué curioso, no es lo más natural? Bueno, pero fijate: si le pedís a un adolescente/adulto que te dibuje algo, cien a uno a que te contesta “pero yo no sé dibujar!”. Ahí la curiosidad: el nene ni siquiera se detiene a cuestionarse su habilidad. Lo hace y punto, porque es divertido.
La gente más grande no baila porque no sabe, no canta porque canta mal, se pierde de montones de cosas porque pone en juego la cuestión de la habilidad. No sólo eso: la mayoría de ellos esperan que todos hagamos competencia de lo divertido, y se ríen de los que bailan mal, o a espaldas de los que cantan pésimo. “¿Porqué no te prendés?”, “Nah, son unos ridículos”.
Yo digo, ridículo es sentirse juzgado en todo y por todos. Ojo, no es que nadie juzgue, si justamente ahí están ellos mismos para mirarse reprobatoriamente entre ellos. La pregunta es, ¿qué importa? ¿A quién hay que impresionar todo el tiempo? ¿Porqué hay que ser bueno en todo lo que se hace? No me quiero imaginar qué pasaría si extendiéramos esa lógica al sexo, moriríamos todos vírgenes, la raza humana extinta en un siglo.
Fijate en las fotos: ¿cuándo fue la última vez que viste una foto grupal en donde todos estuvieran sonriendo y nadie posando? ¿Cuántas veces escuchaste “no, esa foto no te la muestro porque es un escrache”, o viste que alguien se deseperó porque otro agarró la cámara y empezó a revisar? Claro, tampoco soy bobo, me doy cuenta que a veces uno quiere salir lind@(especialmente las mujeres, que están más presionadas a verse siempre bien), pero… ¿cuántas de esas veces importaba si salía bien alguien o no? Una cosa son las fotos para el retrato, otra son las del cumpleaños del abuelo! Y ahí está la chica de 15 en ambas fotos posando como si fuera a llevarlas a un casting. También hay que ver si el que sacó la foto sabía sacar buenas fotos, claro, porque si salió mal hay que sacarla de nuevo.
¿De dónde viene esta porquería de necesidad de ser bueno en todo, todo el tiempo? Acá no sé hasta dónde puedo opinar realmente, pero fijate que cuando el nene te muestra el dibujo vos decís “qué lindo dibujo!”, y el premio para él es haber dibujado algo lindo — no es animarse, no es “qué bueno que dibujes!”.
De todas formas, todavía estamos a tiempo de animarnos, de aprender a que nos importe un melón y medio quién nos está mirando, a divertirnos sin cuestionarnos nuestra habilidad o torpeza. Es bien fácil, no hay secreto: la próxima que sientas que la vergüenza te gana la pulseada, no te dejes perder, redoblá la fuerza y hacelo igual. Ojo, no vas a saber dónde meterte después, pero no desesperes: animarse, como casi todo en la vida, es algo que requiere entrenamiento; y entrenar requiere perseverancia. Vale la pena.
Si no somos de vez en cuando un poco más nenes de 5 años, nos perdemos de participar en un karaoke, nos perdemos de escribir un cuentito simpático, nos perdemos de sacar a bailar a esa chica que está esperando que nos acerquemos y a la que no le interesa cuán bien(mal) bailemos. Picasso, Pavarotti y Julio Bocca son tres tipos. Las personas somos más de seis mil millones. La próxima que tengas chance de hacer un papelón, de pasar vergüenza, de quedar como el peor cantante/bailarín/orador/pintor, hacelo. No te lo pierdas!
En fin, me quedé sin ideas así que esta vendría a ser la conclusión, pero sucede que no sé escribir conclusiones. Eso sí: la escribo igual. Te agrade o no, está en vos.
(PD: todo con sus límites, por supuesto, tampoco es cuestión de leer y absorber todo literalmente.
No salgas a correr en bolas cantando.)
Junio 12th, 2008 at 1:30
Apuesto a que tus reflexiones van a terminar siendo lo mas popular del sitio (el ultimo post es el q mas respuestas tuvo creo), repetirse no necesariamente esta mal, siempre y cuando siga gustando (mira los winnings…)
Buen post, parte del abc de la filosofia santiana :P
Junio 12th, 2008 at 3:45
Sin comentarios… ya me conocés, Santi, a veces quizás debería tener un poquito más de vergüenza de la que suelo tener… (”Que está en otra?? Se pasa la clase cantando Pavarotti y después me dice que está en otra??”)
Junio 12th, 2008 at 10:31
Me encantó el post!!!
Yo soy de esos que se mueren de vergüenza hasta de hablar ante desconocidos, pero lo hago igual porque es el mejor remedio para la timidez. Algo así como tirarse a la pileta para sentir el frío del agua todo junto de una vez y pasar a la parte divertida.
Repito, muy buen post.
Junio 12th, 2008 at 13:03
Excelente post.
Tiene mucho que ver con el otro donde dijiste que ser racional en exceso a veces juega en contra. Muchas veces la vergüenza es lo que quita la espontaneidad.
Saludos, y ahora Plics!
Junio 12th, 2008 at 22:53
copado santi!
suerte que pusiste la postdata sobre no salir corriendo a la calle en bolas xq estaba a punto! jajaja
es muy real lo que decis, mil veces me privé de pasarla bien y cagarme de risa por miedo a no hacer las cosas ‘bien’, y al final te amargas más de lo que te amargarías en caso de hacer un papelón (cosa que no suele pasar)
queremos más matemática!!!
xD
Junio 13th, 2008 at 1:09
gracias santii! por mi mencion!
posta, iba leyendo y decia: noo, este tipo tiene razon!
perde cuidado, siempre encuentro el motivo para pasar papelones! (uno ya te lo conte :P)
jajaja besos santi! te veo en el msn!
Junio 13th, 2008 at 8:18
Creo que la idea que quisiera expresar es básicamente la idea del comment anterior… :P
Sólo que ahora recalco que me reí muuucho con el “melón y medio”. Sí, lo sé, fijándome en ESE detallecito cuando que escribiste banda sobre oootra cuestión. Y buen, soy así. Me encanta percibir esas cosas “bobas” (al menos para algunos), esas que tenés que ver con lupa…
Para mi dejarse ser, ser libre, es como salir a respirar aire fresco a la montaña después de haber estado meses encerrado en un cuarto…
Y me voy. Porque tengo clases. :)
¿Mi conclusión?
SER FELIZ NO ESTÁ DE MÁS (8)
jajajajaja
Junio 13th, 2008 at 8:19
Habló la reina de los papelones, las que se tropiez 40 veces al día, se choca a la gente, escupe cuando come, se equivoca, dice pavadas, se pierde, baila y canta pésimo (pero lo hace igual) y demases. Si alguien quiere lecciones, las doy gratis. Bah, sólo cuesta un paseo por algún sitio durante un rato jajaja
Ahora sí, saludos!!
Muy lindos los escritos, as usual ^^
Junio 13th, 2008 at 15:13
Manu quiere matemática y yo estoy con él! Aunque las reflexiones están muy buenas. Con mantener esos dos grandes temas me tenes comprado de por vida.
Tenerme comprado significa Plics! todos los días, jajajaj
Junio 13th, 2008 at 16:36
Flor: de nada, señorita, y gracias a Ud! La veo por msn.
Snowy: jaja yo pensé que alguien se iba a burlar de mi melón y medio. Qué bueno que te haya gustado =P
Y no te preocupes con tus pequeños papelones, que si tachás “sinvergüenza” y escribís “re genuina” en la misma etiqueta podés quedar como una princesa haciendo las mismas cosas, jaja!
Halle: mm no había visto el fondo económico del asunto =p, voy a postear más matemática jajaja
Saludos y gracias por los comentarios!